22 de diciembre de 2009

Cometas en el cielo

Cometas en el cielo, de Khaled Hosseini.

Sobre el telón de fondo de un Afganistán respetuoso de sus ricas tradiciones ancestrales, la vida en Kabul durante el invierno de 1975 se desarrolla con toda la intensidad, la pujanza y el colorido de una ciudad confiada en su futuro e ignorante de que se avecina uno de los periodos más cruentos y tenebrosos que han padecido los milenarios pueblos que la habitan.

Cometas en el cielo es la conmovedora historia de dos padres y dos hijos, de su amistad y de cómo la casualidad puede convertirse en hito inesperado de
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nuestro destino. Con apenas doce años, el joven Amir
recordará durante toda su vida aquellos días en los que perdió uno de los tesoros más preciados del hombre: la amistad.

1 de diciembre de 2009

La perla

La perla, de John Steinbeck.

Una perla trastoca la existencia de un pescador y su familia y les conduce, al estilo de los mitos griegos, a un desenlace fatal.

Esta pequeña obra maestra está contada como una bella historia en la que se ejemplifica, a la manera de los mitos o tragedias clásicas, la imposibilidad de vencer el fatum, el destino adverso que es más poderoso que cualquier intento titánico del hombre por vencerlo. 

El relato de la desventura del humilde pescador Kino, su mujer Juana, el hijo Coyotito y la perla más hermosa del mundo contiene una amarga crítica de la codicia y rapacidad, sentimientos que llevan a la destrucción.

10 de noviembre de 2009

El barón rampante


El barón rampante, de Italo Calvino.

Cosimo Piovasco di Rondò, a sus doce años, es el heredero de la baronía de Rondò, un territorio situado en la frondosa Liguria del siglo XVIII. Como actitud rebelde ante el mundo de los mayores, se niega a comer caracoles (en realidad, se niega a compartir mesa y mantel con los mayores) y deja a su familia con tres palmos de narices
Sin embargo, lo realmente memorable de esta parábola es que, a diferencia del Buen Salvaje rousseauniano, Cosimo permanece completamente integrado en su sociedad, en su comunidad. Esta es la gran aportación de la novela, que crea un arquetipo nuevo en una época en la que ya todos los arquetipos parecían estar creados.

20 de octubre de 2009

La Barraca

La Barraca


Blasco Ibáñez resume en pocas palabras la esencia de esta obra: "Era la historia de unos campos forzosamente yermos, que vi muchas veces, siendo niño, en los alrededores de Valencia, por la parte del cementerio… el relato de una lucha entre labriegos y propietarios que tuvo por origen su suceso trágico que abundó luego en conflictos y violencias".     
           Estos sucesos reales en los que se inspira la novela se sitúan entre 1875 y 1879, años de dura y prolongada sequía, de hambre y penuria para los huertanos, que debido a la pérdida de las cosechas no podían hacer frente al arriendo que pagaban a los terratenientes.



Vicente Blasco Ibáñez

Valencia,1867-Menton (Francia), 1928. Vicente Blasco Ibáñez estudió derecho en Valencia y pronto ingresó en las filas del Partido Republicano. El talante polémico de que dio muestras en esta primera época le valió un breve exilio en París, ciudad en la cual entró en contacto con el naturalismo francés, que ejerció una notable influencia en su obra, especialmente en Arroz y tartana (1894).

En 1894 fundó el periódico El pueblo, desde el que llevó a cabo una dura campaña contra los gobiernos de la Restauración. Procesado, encarcelado y condenado de nuevo al exilio (1896), Vicente Blasco Ibáñez regresó a España dos años después y fue elegido diputado a Cortes en seis legislaturas. Posteriormente, partió hacia París y en 1914 publicó la novela que le daría fama internacional, Los cuatro jinetes del Apocalipsis.

En 1921 decidió retirarse a su casa de Niza, donde escribió sus últimas novelas, más pensadas para gustar al público que las de sus años de más efectiva lucha política, en las que intentó reflejar las injusticias sociales desde una óptica anticlerical, dentro del más puro estilo realista, como sucedía en La barraca (1898). Muy conocida es también su novela Sangre y arena (1908), dedicada al mundo de la tauromaquia. Su obra tuvo una gran proyección internacional, ampliada por las versiones cinematográficas de algunas de sus novelas, las más famosas de las cuales tal vez sean las dos versiones de Los cuatro jinetes del Apocalipsis.