10 de noviembre de 2009

El barón rampante


El barón rampante, de Italo Calvino.

Cosimo Piovasco di Rondò, a sus doce años, es el heredero de la baronía de Rondò, un territorio situado en la frondosa Liguria del siglo XVIII. Como actitud rebelde ante el mundo de los mayores, se niega a comer caracoles (en realidad, se niega a compartir mesa y mantel con los mayores) y deja a su familia con tres palmos de narices
Sin embargo, lo realmente memorable de esta parábola es que, a diferencia del Buen Salvaje rousseauniano, Cosimo permanece completamente integrado en su sociedad, en su comunidad. Esta es la gran aportación de la novela, que crea un arquetipo nuevo en una época en la que ya todos los arquetipos parecían estar creados.