24 de septiembre de 2010

El gran Gatsby

EL GRAN GATSBY:

El protagonista se hace llamar Jay Gatsby y persigue un solo sueño en la vida: recuperar al amor de su juventud, de quien se separó años atrás por ser un pobretón que nada podía ofrecerle a Daisy, una muchacha acostumbrada a vivir en la opulencia. Gatsby no se resignó y se dio a la tarea de volverse rico, aun a costa de participar en negocios turbios.

    La novela está narrada por Nick Carraway, primo de Daisy y, como esta y Gatsby, proveniente del Medio Oeste norteamericano, emigrado al Este en busca de una vida mucho más estimulante. Poco a poco, Nick se irá involucrando con la esquiva historia de Gatsby, que tanto él como el lector conocerán a retazos, en desorden, de forma parcial, pero con todas las claves para entenderla..
Biografía del autor, F. Scott Fitzgerald:

Estudió en Saint Paul Academy and Summit School de Saint Paul, Minnesota en 1908-1911. Más tarde, continuó en Newman School, una escuela de secundaria privada de Hackensack, Nueva Jersey, en 1911-12. Inició sus estudios universitarios en la Universidad de Princeton en 1913 dentro de la promoción de 1917 y fue allí donde hizo amistad con futuros críticos y escritores.

En 1917 abandonó Princeton para hacer el servicio militar y en los campamentos de entrenamiento revisó el primer borrador de su novela, titulada en un principio "El egoísta romántico", que se publicó como A este lado del paraíso (1920). Mientras estaba en el campamento en Alabama se enamoró de Zelda Sayre, de 18 años, que como la flapper arquetípica pasaría, al igual que él, a formar parte integral de su narrativa.

La novela se publicó en 1920 y se convirtió en uno de los superventas de ese año, sirviendo para definir la generación flapper. El éxito de la novela convirtió a Fitzgerald en un hombre rico y así se pudo casar con Zelda, gran amante del lujo y la alta sociedad.

Aunque Fitzgerald tenía una clara vocación por escribir novelas, éstas nunca le aportaron los suficientes ingresos como para mantener el opulento estilo de vida que tanto él como Zelda adoptaron. Por ello, Fitzgerald escribió historias cortas para revistas y vendió a los estudios de Hollywood los derechos para realizar películas basadas en su producción literaria.

La década de 1920 fue la de mayor repercusión de la literatura de Fitzgerald. Su segunda novela, The Beautiful and Damned, publicada en 1922, representa un impresionante desarrollo en comparación con el Fitzgerald inmaduro de su anterior novela. A finales de los años veinte Fitzgerald comenzó a trabajar en su cuarta novela pero la dejó de lado debido a la esquizofrenia que padeció Zelda en 1930 y a sus dificultades económicas.

De nuevo, sufriendo terribles aprietos financieros, Fitzgerald pasó la segunda mitad de los años 30 en Hollywood, escribiendo más historias breves, guiones para la Metro-Goldwyn-Mayer, y su quinta y última novela, The Love of the Last Tycoon, basada en la vida del ejecutivo cinematográfico Irving Thalberg. Él y Zelda se alejaron el uno del otro; ella continuó viviendo en centros psiquiátricos de la costa este, mientras que él vivía con su amante Sheilah Graham en Hollywood.

Alcoholizado, a finales de 1940, Fitzgerald sufrió dos ataques cardiacos. El segundo le provocó la muerte el 21 de diciembre de 1940, en el apartamento de Sheilah Graham en Hollywood. Zelda murió en un incendio en el centro de atención psiquiátrica de Highland en Asheville, North Carolina, en 1948. Ambos fueron enterrados en el Cementerio de Saint Mary, en Rockville, Maryland.

Su obra:
A este lado del paraíso (1920)
Hermosos y malditos(1922)
El gran Gatsby (1925)
Suave es la noche (1934)
El último magnate (1941)
Artículos cortos:
Flappers y filósofos (1920)
El curioso caso de Benjamin Button (1921)
Cuentos de la edad del jazz (1922)
Sueños de invierno (1922)
Todos los hombres tristes (1926)

Tras el debatedel libro pudimos ver la película protagonizada por Richard Gere y que se puede encontrar en la sección de Audiovisuales de la Biblioteca con el código 791 GRA.

25 de mayo de 2010

Ensayo sobre la ceguera

Ensayo sobre la ceguera, de José Saramago.

Con un estilo ciertamente original, frenético, y un modus operandi  de ciencia ficción por su trama apocalíptica y surrealista, José Saramago hace que una novela densa, se lea fácilmente, con total complicidad con el lector, por el horror que éste está leyendo, e inevitable, imaginándose.

    En cierto modo, podemos estar hablando de una novela de terror, porque es difícil superar la fuerza y el impacto de la situación de la que se parte como premisa. Un señor que conduce, y que de repente, ante un semáforo en rojo, se queda ciego.  Pero no una ceguera normal: en un abrir y cerrar de ojos lo ve todo blanco. En su desesperación, acude a varias personas para consolarse, la consecuencia directa es que todo aquel que ha tenido contacto, por mínimo que sea, con ese señor, se vuelve igualmente ciego..

11 de mayo de 2010

Kitchen

Kitchen, de Yoshimoto Banana.

Cuando se le muere la abuela, la jovencísima Mikage queda absolutamente sola en una casa demasiado grande y se refugia en la cocina, pues sólo en ella se siente a salvo («El lugar donde mejor se duerme es en la nevera», confiesa). Pero un día «ocurre un milagro» : Yuichi, «un chico simpático», llama a la puerta de Mikage y le sugiere que vaya a vivir a su casa, con su madre Eriko. Pero esta hermosa y acogedora mujer no es una mujer : es un hombre que pasó a ser mujer cuando la verdadera madre de Yuichi perdió la vida. Esta fábula, que se desarrolla entre ordenadores, electrodomésticos y sobre todo alimentos y guisos, pero también entre sentimientos de amor, amistad y complicidad, es en realidad una historia terrible, en que la soledad y la aridez emocional quedan, como por «milagro», mitigados por la inmensa sabiduría de otro mundo ancestral, afortunadamente aún latente, aún perceptible.

27 de abril de 2010

Nuestra incierta vida normal

Nuestra incierta vida normal, de Luis Rojas Marcos.

En estos tiempos, los sentimien tos de aprensión, duda, miedo y fragilidad parecen haberse convertido en ingredientes perrnanentes de "nuestra nueva vida normal". No pocos nos encontrarnos andando inconscientemente con los dedos cruzados intentando mantener el delicado balance entre la esperanza que nos alienta y el miedo que nos perturba.

    Luis Rojas Marcos, nos presenta las claves para neutralizar los sentimientos paralizantes de inseguridad y desasosiego que socavan nuestra paz interior y reducen nuestro nivel de satisfacción con la vida en general.

    En estas páginas, nos recuerda, en suma, que la capacidad de superación del ser humano no es un mito, ni un don divino,  sino una habilidad muy real, un atributo congruente con las ganas de vivir y que tenemos  el derecho de recuperar.

13 de abril de 2010

Los restos del día

Los restos del día, de Kazuo Ishiguro.

Inglaterra, julio de 1956. Stevens, el narrador, durante treinta años ha sido mayordomo de Darlington Hall. Lord Darlington murió hace tres años, y la propiedad pertenece ahora a un norteamericano. El mayordomo, por primera vez en su vida, hará un viaje. Su nuevo patrón regresará por unas semanas a su país, y le ha ofrecido al mayordomo su coche que fuera de Lord Darlington para que disfrute de unas vacaciones. Y Stevens, en el antiguo, lento y señorial auto de sus patrones, cruzará durante días Inglaterra rumbo a Weymouth, donde vive la señora Benn, antigua ama de llaves de Darlington Hall. Y jornada a jornada, Ishiguro desplegará ante el lector una novela perfecta de luces y claroscuros, de máscaras que apenas se deslizan para desvelar una realidad mucho más amarga que los amables paisajes que el mayordomo deja atrás.