5 de marzo de 2024

Crónicas de Jerusalén (Cómic)


 Crónicas de Jerusalén

CRONICAS DE JERUSALÉN   Guy Delisle

 

El autor se vuelca en el dibujo con pequeños detalles de un año de su vida en Jerusalén, documentándose en primera línea y mostrándonos en ocasiones absurdas incoherencias. En sus trazados se muestra de forma ambivalente la descripción de localizaciones y realidades que conoce, como cuando nos muestra el parque de atracciones para los organizadores de las respectivas organizaciones no gubernamentales (ONG´s)

Su relato y sus bocetos son del extranjero que llega ahí, para documentarse, indagar y reseñar lo que ve con normalidad, cierta extravagancia y desapasionadamente.

Con su trazado sencillo nos muestra las circunstancias extremas, en los que los residentes viven su normalidad diaria; y con su visión de consorte, le permite descubrir más rincones, personajes y hasta animales (la tortuga) y enseñarnos cosas que desconocíamos y quienes lo conocían, recordarlo y compartirlo.

Con determinaciones geográficas muy sencillas elabora mapas que permiten reconocer fácilmente el territorio y mostrarnos que “la gente se adapta a todo”; hasta los extranjeros que llegan, como es el caso de Médicos Sin Fronteras (MSF), organismo en el que trabaja su mujer Nadege, y de la que sabemos hace una selección cuidadosa de sus voluntarios.

Desde su dibujo simple, aborda temas políticos y económicos donde pareciera que las ONG´s no funcionaran, haciendo una crítica porque no procuran conocer el medio, “el país”. Con su grafía pasa del simplismo al buen gusto. Nos revela una sociedad militarizada cargada de mucha historia, con montajes de las ONG´s para actuar y desempeñar su trabajo eficientemente.

Dentro de su tangencialidad es muy fino, enseñando maneras de vida tan variables como estilos de libros de comics existen. El color empleado en algunas viñetas destaca bien el trazado que desea evidenciar siendo muy didáctico, partiendo del desconocimiento de los lugares, como ejemplo los “Checkpoint” que esboza discretamente.

Guy Delisle narra ofreciendo información, haciendo un contraste con el mundo occidental en la interpretación de creencias; reparando en que el ser creyente y respetuoso parte de la fe de cada cual, utilizando sus habilidades como escritor o dibujante en este caso, para desdramatizar las situaciones, visitando los sitios, describiéndolos verazmente con sus dibujos, mostrando sus sensaciones con un fino humor y mucha inteligencia.

El tema de conflictos foráneos se mantiene en el tiempo, ubicándonos en Jerusalén, sin llegar a tener una solución conveniente para los más desfavorecidos, aun en nuestra época, tomando en cuenta que el comic salió hace ya más de una década.

Para la mayoría del grupo el comic es interesante, aun con la cantidad de páginas que lo forman, pero también a más de alguno no le gustó. Le damos una nota al comic de 7.5.

“Crónicas de Jerusalén” recibió el premio al Mejor libro de comic en el Salón Internacional del Cómic de Angoulême 2012, que constituye una importante referencia para la historieta franco-belga, europea y mundial en mundo del comic.

 

El señor de las moscas

 

El señor de las moscas

Una treintena de muchachos son los únicos supervivientes de un naufragio, en el que perecen todos los adultos, que consiguen llegar a una isla. Enseguida se plantea cómo sobrevivir en tales condiciones, y no tardan en crearse dos grupos con sus respectivos líderes. Ralph se convierte en el cabecilla de los que están dispuestos a recolectar y a construir refugios, mientras Jack se convierte en el jefe de los cazadores, animados por un espíritu aventurero. Las tensiones entre ambos bandos no tardan en aparecer.
Partiendo de este esquema, el Premio Nobel William Golding crea una fábula moral sobre el lado más oscuro de la naturaleza humana. Una novela deslumbrante en la que se ha visto desde una requisitoria moral contra la educación represiva hasta una parábola acerca de los instintos básicos del ser humano.

 

 

William Golding

Escrito inglés que trastocó por completo el panorama literario de su tiempo con la publicación de El señor de las moscas (1954) convirtiéndose inmediatamente en un espectacular éxito internacional erigiéndose en todo un clásico contemporáneo. Posteriormente publicó otras novelas como Los herederos (1955), Martín el náufrago (1956), Caída libre (1959) entre otras, así como algunas obras teatrales y un volumen de poemas.

Maestro en la reproducción literaria de situaciones límite y en el empleo de la ironía, de su obra se desprende una actitud ante el ser humano marcada por su experiencia como oficial de la Marina británica durante la segunda guerra mundial y su actividad docente en la postguerra. En 1983 recibió el Premio Nobel de Literatura.