8 de marzo de 2026

Miquiño mío

 

Miquiño mío

El relato esencial del amor y la amistad entre Emilia Pardo Bazán y Benito Pérez Galdós “Mi ilustre maestro y amigo”, escribe Emilia Pardo Bazán a Benito Pérez Galdós en 1883. “Querido y respetado maestro”, un año más tarde. “Amigo querido”, en 1886, firmando “soy de usted amiga, admiradora y compañera” treinta y tantas cartas después. “Miquiño mío del alma” le dice en mayo de 1889, avisándole de que el sábado siguiente podrá “besar mi escultural geta gallega”, si se encuentran por casualidad. Un año más tarde, ya Galdós ha pasado a ser su “caro roedor literario” y, bien entrado el siglo siguiente, firma aún las misivas“su invariable amiga Emilia”. Más de 90 cartas escritas en 32 años cuentan la amistad, el amor y la admiración entre dos genios de su tiempo, que compartieron cuitas creativas, avatares editoriales y alguna escapada ocasional. Unas cartas en las que la personalidad de Pardo Bazán –apasionada, clara, guerrera, maternal– brilla tanto como su dominio del lenguaje, su gracia y su originalidad.

 

Emilia Pardo Bazán (A Coruña 1851 - Madrid 1921)

fue una mujer brillante, preparada y pionera en su tiempo. Las posibilidades económicas de su familia le permitieron recibir una educación que supo aprovechar y cultivar hasta convertirse en novelista, poetisa, periodista, traductora, crítica literaria, editora, catedrática universitaria, conferenciante… y ser la introductora del naturalismo francés en España. Pero casi nada de eso le sirvió en vida ni le reportó el reconocimiento que merecía, sino más bien lo contrario: críticas, insultos machistas y discriminación.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario