22 de marzo de 2018

Mala letra

Mala letra

La autora de este libro coge mal el lápiz. Lo ha cogido mal desde niña, cuando algunos profesores se empeñaban en corregirla porque «hay que escribir como Dios manda», e, incapaz de aprender, ha seguido cogiéndolo mal hasta el día de hoy, con todas las consecuencias. Porque... ¿puede acaso salir buena letra de un lápiz torcido? Ésta es una de las cuestiones que planean sobre este conjunto de cuentos: la de la escritura indócil, libre y acelerada, la escritura que araña y rasga la memoria, que destroza los recuerdos y hace de ellos otra cosa. 

Las historias que aparecen en este volumen abordan temas como la culpa y la redención, la falta de libertad y esos «pequeños instantes, epifanías, revelaciones, imágenes que se abren, palabras que se desdoblan», cuando «algo se quiebra, y todo cambia». Niños que se resisten a obedecer y que viven con asombro y soledad el difícil proceso de crecer; chicas rebeldes cuya rebeldía es subterránea, rabiosa y poco aprovechable; seres atormentados–o no–por los remordimientos y las dudas; picabueyes y nutrias que representan agresión o consuelo; el desconcierto de vidas en apariencia normales que a veces encierran crímenes y otras únicamente el deseo de cometerlos.

Sara Mesa

Sara Mesa (Madrid, 1976) reside en Sevilla desde niña, y ha publicado dos libros de relatos: La sobriedad del galápago (2008), y No es fácil ser verde (2009), además de las novelas El trepanador de cerebros (2010), Un incendio invisible (2011) y Cuatro por cuatro (2013), esta última Finalista del Premio Herralde de Novela en 2013. Su primer poemario, Este jilguero agenda (2007) fue galardonado con el Premio Nacional de Poesía Miguel Hernández. Aparece en la antología Pequeñas resistencias 5. Nuevas voces del cuento español (2010).

Fue ganadora del Premio Nacional de Poesía Miguel Hernández, con el poemario Este jilguero agenda (2007). También ha conseguido el Premio de Cuentos Ilustrados de la Diputación de Badajoz, con el libro de relatos ilustrado La sobriedad del galápago(2008) y el Premio Málaga de Novela, con la obra Un incendio invisible (2011).

8 de marzo de 2018

La buena moza

La buena moza

El lunes de Pentecostés del año 1841, mientras la gente regresaba de la romería del Carmen de Extramuros, la torre de la catedral de Valladolid —a la que los ciudadanos llamaban con orgullo la Buena Moza— se vino al suelo con gran estrépito arrastrando en su caída a Valeriana, la mujer del campanero. 

Recuperando a algunos personajes reales e inventando otros, Miguel Ángel Galguera nos traslada, a partir de este singular episodio de la historia, a una época de bravucones y señores, guapas y trabajadores, gitanos y alguaciles, que verán cómo un gallego es el único capaz de tumbarse él solo a la Buena Moza de Valladolid. Si las ciudades tienen alma, sin duda Miguel Ángel Galguera ha sabido mostrarnos con ingenio y prosa singular la de esta villa castellana.


Miguel Ángel Galguera

Miguel Ángel Galguera nace en San Roque del Acebal (Asturias) el año 1953. Pero como a él le gusta decir, en tierras del Valle de Mijares. En el Concejo de Llanes. Asturias. Afincado en Valladolid desde 1974, es funcionario municipal jubilado, licenciado en Derecho y escritor. Con 'Hay una línea trazada' (Novela Inédita) rozó el triunfo en el Premio Lengua de Trapo 2000.El 'Valle invisible' volvió a convertirlo en finalista, esta vez del Premio Tigre Juan, de Oviedo. 'Acordaos de los presos' (Novela Inédita), le acercó, sin suerte, al Premio Caja España de Cuentos 2002. A cambio, según dice, cuenta con unos pocos amigos en la vida.

También esto pasará

También esto pasará

Cuando era niña, para ayudarla a superar la muerte de su padre, a Blanca su madre le contó un cuento chino. Un cuento sobre un poderoso emperador que convocó a los sabios y les pidió una frase que sirviese para todas las situaciones posibles. Tras meses de deliberaciones, los sabios se presentaron ante el emperador con una propuesta: «También esto pasará.» Y la madre añadió: «El dolor y la pena pasarán, como pasan la euforia y la felicidad.» Ahora es la madre de Blanca quien ha muerto y esta novela, que arranca y se cierra en un cementerio, habla del dolor de la pérdida, del desgarro de la ausencia. 

Pero frente a este dolor queda el recuerdo de lo vivido y lo mucho aprendido, y cobra fuerza la reafirmación de la vida a través del sexo, las amigas, los hijos y los hombres que han sido y son importantes para Blanca, quien afirma: «La ligereza es una forma de elegancia. Vivir con ligereza y alegría es dificilísimo». Esta y otras frases y el tono de la novela, tan ajena a cualquier concesión a lo convencional, evocan aquella Bonjour tristesse de Françoise Sagan, que encandiló a tantos (y escandalizó a no pocos) cuando se publicó en 1954. Todo ello en el transcurso de un verano en Cadaqués, con sus paisajes indómitos y su intensa luz mediterránea que lo baña todo.

Milena Busquets

Milena Busquets nació en Barcelona en 1972. Estudió en el Liceo Francés de Barcelona y se licenció en arqueología en University College de Londres. Trabajó durante muchos años en la editorial Lumen, que fundó Esther Tusquets, su madre, a principios de los años sesenta y que Random House compró cuarenta años más tarde. Al cabo de un tiempo, fundó su propia editorial, escribió su primera novela, trabajó para una revista del corazón y fue relaciones públicas de una marca de moda. 

Actualmente, trabaja de periodista y traductora de inglés y francés al castellano. Hoy he conocido a alguien (2008) fue su primera novela. También esto pasará (2015), en una fenómeno no visto en décadas en un autor español, se convirtió en el libro caliente de la  Feria de Fráncfort, donde lo mejorcito de cada casa --Gallimard, Rizzoli, Suhrkamp, Hogarth Press (que pagó  500.000 dólares) se hizo con el manuscrito, que hoy está en 27 países y por el que ya ha preguntado alguna productora de Hollywood.

12 de febrero de 2018

Mistralia

Mistralia

En uno de los modernos molinos de energía eólica que van a instalarse en Breda, aparece ahorcada una mujer. Se trata de Esther Duarte González, ingeniera de Mistralia, la empresa que explotará esa planta. ¿Asesinato o suicidio? Cuando el detective Ricardo Cupido recibe de la empresa el encargo de investigar lo ocurrido, no se imagina los muchos entresijos por los que van a conducirle sus pesquisas.


El parque eólico ha sido y sigue siendo fuente de conflictos entre los vecinos: todos aprovechan para vender sus terrenos, y les irrita sobremanera que una pareja ecologista madrileña, Vidal y Sonia, se nieguen a vender y echen al traste el negocio. Ni siquiera entre los ejecutivos de la empresa las cosas están claras. Cupido sabrá de la agitada vida sentimental de Esther y de las tensiones internas en el trabajo a través de Senda Burillo, una joven ingeniera destinada a sustituirla y por la que no puede evitar sentirse atraído.

Eugenio Fuentes

Nacido en Montehermoso (Cáceres) en 1958, Eugenio Fuentes es un escritor especializado en novela negra y policiaca, especialmente con la serie de narraciones protagonizadas por el detective Cupido. 

Como narrador ha sido ampliamente galardonado con, entre otros, el Premio Cáceres de Novela Corta (por Las batallas de Breda, 1990), el Premio Internacional de Novela Ciudad de San Fernando (por El nacimiento de Cupido, 1993), Premio de Extremadura a la Creación “José Antonio Gabriel y Galán” (por Tantas mentiras, 1997), Premio Alba/Prensa Canaria (por El interior del bosque, 1999) o el Premio Extremadura a la Creación (por Venas de nieve, 2006), 

También como articulista ha recibido el Premio del Consejo Asesor de RTVE en Extremadura, el Premio “Francisco Valdés”, el Premio Nacional de Periodismo “Julio Camba”, el Premio “Carmen de Burgos” y el Premio “Manuel Azaña”. Sus novelas han sido publicadas en más de una docena de países, siendo considerado por la crítica como uno de los renovadores del género policiaco en Europa.

Trenes rigurosamente vigilados

Trenes rigurosamente vigilados

Una divertida y entrañable historia sobre la resistencia frente al invasor alemán durante la Segunda Guerra Mundial protagonizada por los empleados de la estación de tren de un pequeño pueblo checoslovaco cerca de la frontera con Alemania.


El descubrimiento del amor y del deseo están presentes en el despertar al mundo adulto de Milos, aprendiz y verdadero héroe de la novela, que sigue los pasos del hedonista factor de la estación tras la atractiva telegrafista, y que deberá probar su valor arriesgando la vida para sabotear un tren enemigo cargado de munición. 

La ingenua humanidad que transmiten estos personajes se convierte en solemne cuando su forma de entender la vida, de entender lo que es un hombre, los lleva a rebelarse ante el invasor no ya con la palabra y la ironía, sino arriesgando su vida. Una imprescindible y sabia reflexión sobre lo que significa ser humano.

Bohumil Hrabal

Bohumil Hrabal (Brno, 1914- Praga, 1997) estudió derecho en la Universidad Carolina de Praga, teniendo que interrumpir sus estudios a causa de la ocupación nazi de Checoslovaquia. Trabajó como empleado ferroviario durante la Segunda Guerra Mundial y luego fue tramoyista, cartero y obrero metalúrgico.

Aunque a finales de la década de 1940 había comenzado a escribir tanto poesía como relatos cortos, Hrabal fue un escritor tardío, pues no sería hasta 1963 (a punto de cumplir su medio siglo de vida) cuando publicó su primer libro Alondras en el alambre. En 1965, Hrabal publicó Trenes rigurosamente vigilados. La novela fue llevada al cine por el director Jiří Menzel en 1966. 

Tras la represión de la Primavera de Praga en 1968, las ediciones de dos de sus libros terminaron en la planta de reciclaje en la que trabajó, prohibiéndosele publicar. Una soledad demasiado ruidosa y Yo que he servido al rey de Inglaterra, se publicaron en ediciones samizdat (clandestinas) hasta 1989. Posteriormente publicó: Bodas en casa, La pequeña ciudad donde el tiempo se detuvo, Quién soy yo, y otras. Bohumil Hrabal falleció en 1997 al caer por una ventana desde un quinto piso mientras daba de comer a unas palomas. Se encontraba recuperándose de los graves problemas de artritis crónica que padecía.