27 de abril de 2010

Nuestra incierta vida normal

Nuestra incierta vida normal, de Luis Rojas Marcos.

En estos tiempos, los sentimien tos de aprensión, duda, miedo y fragilidad parecen haberse convertido en ingredientes perrnanentes de "nuestra nueva vida normal". No pocos nos encontrarnos andando inconscientemente con los dedos cruzados intentando mantener el delicado balance entre la esperanza que nos alienta y el miedo que nos perturba.

    Luis Rojas Marcos, nos presenta las claves para neutralizar los sentimientos paralizantes de inseguridad y desasosiego que socavan nuestra paz interior y reducen nuestro nivel de satisfacción con la vida en general.

    En estas páginas, nos recuerda, en suma, que la capacidad de superación del ser humano no es un mito, ni un don divino,  sino una habilidad muy real, un atributo congruente con las ganas de vivir y que tenemos  el derecho de recuperar.

13 de abril de 2010

Los restos del día

Los restos del día, de Kazuo Ishiguro.

Inglaterra, julio de 1956. Stevens, el narrador, durante treinta años ha sido mayordomo de Darlington Hall. Lord Darlington murió hace tres años, y la propiedad pertenece ahora a un norteamericano. El mayordomo, por primera vez en su vida, hará un viaje. Su nuevo patrón regresará por unas semanas a su país, y le ha ofrecido al mayordomo su coche que fuera de Lord Darlington para que disfrute de unas vacaciones. Y Stevens, en el antiguo, lento y señorial auto de sus patrones, cruzará durante días Inglaterra rumbo a Weymouth, donde vive la señora Benn, antigua ama de llaves de Darlington Hall. Y jornada a jornada, Ishiguro desplegará ante el lector una novela perfecta de luces y claroscuros, de máscaras que apenas se deslizan para desvelar una realidad mucho más amarga que los amables paisajes que el mayordomo deja atrás.

30 de marzo de 2010

Letra muerta

Letra muerta, de Juan José Millás.

Un resentido funcionario ministerial es captado por una organización terrorista para, convertido en lego de una orden religiosa, utilizar el enorme poder de ésta o socavarla. Pero con el tiempo la organización suspende sus contactos con él, quien, adaptado a lo hábitos del convento, describe para sí aquel abandono, esta acomodación y su descubrimiento último: la organización no era sino un grupo de la propia Iglesia dedicado a conquistar para su provecho a los resentidos sociales.

    Con su impronta del psicoanálisis hace de sus personajes seres extraños y realiza una profunda caricatura “real” de las comunidades masculinas de religiosos (traspasable a una femenina), donde podemos sacar lecturas diversas entre ellas que es una organización (como toda organización extrema) que se compone de individuos inadaptados arrancados a la sociedad.

2 de marzo de 2010

El misterioso caso de Styles

El misterioso caso de Styles, de Agatha Christie.

La novela se sitúa en una casa de campo en Essex, donde la rica propietaria de la mansión Styles es encontrada muerta en su cama, aparentemente víctima de un ataque cardíaco. Las puertas del cuarto estaban cerradas por dentro y todo indica una muerte natural. Pero el médico de la familia levanta una sospecha: asesinato por envenenamiento. Todos los huéspedes de la vieja mansión tenían motivos para matar a la viuda Emily Inglethorp y ninguno de ellos posee una coartada satisfactoria. Para solucionar el crimen entra en acción el detective Hércules Poirot, irresistible personaje creado por Agatha Christie y que aparece por vez primera en este intrigante caso.

9 de febrero de 2010

Todas las almas

Todas las almas.

    La novela relata la estancia de un joven profesor visitante en Oxford, “la historia de una perturbación” en donde además de convertirse en amante de una de sus colegas, e lprotagonista se obsesiona con la biografía de un escritor olvidado, John Gawsworth.

    A pesar de la serie de “coincidencias comprobables” que aparecen recorriendo sus líneas, no se trata para nada de un texto autobiográfico. “Todas las almas”  es una ficción bien afinada, escrita con un lenguaje que deslumbra por su poesía y que confirma que no es un axioma que el aplauso unánime de la crítica y, principalmente, la ovación del gran público, estén reñidos con la calidad literaria.